Puerto de Juviley, un lugar encantador y escondido de la Alpujarra

Junto al río Guadalfeo y escondido entre campos de almendros, olivos y cañaverales está Puerto de Juviley, un lugar encantador que te transporta a otras épocas en las que no existían prisas ni estrés.Vista de Puerto de Juviley

En este pueblecito puedes “desconectar” en todos los sentidos, ya que la paz y tranquilidad que se sienten se une a la dificultad de encontrar cobertura para los móviles. Un atractivo más de este lugar.

Parador de Puerto de Juviley

Puerto de Juviley tuvo gran importancia en la zona cuando los caminos y no las carreteras, eran la forma de moverse de un pueblo a otro. Era un lugar de tránsito en las antiguas rutas por la Alpujarra. Sobre todo del muy transitado camino de Cádiar a Órgiva, que discurría a la vera del río Guadalfeo. De hecho aún se conserva lo que seguramente antaño fue una venta o posada para los viajeros. Sobre el portón de entrada se puede leer “Parador de Ntra. Sra. del Rosario Año 1907”.

Tras la apertura de las carreteras y la llegada de los automóviles los caminos fueron decayendo. Así también este lugar que se ha conservado casi como era en el siglo pasado. Aún hoy en día no se puede llegar a Puerto de Juviley por carretera. Además sus calles son de tierra o recientemente pavimentadas de cemento, por eso guarda el encanto de tiempos antiguos.

CÓMO LLEGAR

Acceso a Puerto de Juviley

Acceso a Puerto de Juviley desde la A-348

El acceso a Puerto de Juviley es desde la carretera A-348 entre Órgiva y Torvizcón, se habilitó una pista de tierra que llegaba solo a la parte alta del pueblo y que posteriormente se amplio llegando hasta la parte más baja, junto a la rambla de Alcázar.

La disposición de las casas de Puerto de Juviley tienen la particularidad de pertenecer a tres municipios diferentes. Las casas a la derecha de la rambla de Alcázar pertenecen a Torvizcón, las situadas a la izquierda a Órgiva, y otras más alejadas, al otro lado del río Guadalfeo a Mecina Fondales (municipio de La Taha).




Ya que poseía gran cantidad de población llegó a ser necesaria la construcción de una escuela con dos aulas. Una para niños y otra para niñas. La construcción de la misma fue promovida y organizada por Doña Carmen y el padre Ulpiano López Pérez. La primera era una maestra que impartió clase en Puerto de Juviley durante muchos años. Ambos naturales de la cercana localidad de Mecina Fondales.  La escuela a la vez hacía de ermita, consagrada a la Virgen de Fátima.

Desde la puerta de la ermita de la Virgen de Fátima se tiene una buena vista del pueblo. Se percibe perfectamente la integración y adaptación de las casas al paisaje. La ermita ha sido recientemente restaurada. En su altar están además de la Virgen de Fátima, una imagen de San José y del Sagrado Corazón. Las tres imágenes salen en procesión el día de la fiesta de Puerto de Juviley.

Puerto de Juviley

Vista desde la ermita de la Virgen de Fátima

SUS FIESTAS

Virgen de Fátima

Precisamente una vez al año, se celebran las fiestas en honor a la Virgen de Fátima. Unas fiestas que organizan los mayordomos. En ellas los vecinos que aún viven en Puerto de Juviley y los descendientes de las personas que allí vivieron se reúnen y pasan un día de convivencia. Allí disfrutan del magnífico entorno que les proporciona este magnífico lugar de la Alpujarra de Granada.

Desde Puerto de Juviley se pueden hacer algunas rutas de senderismo. Algunas te llevan hasta pueblos cercanos como Órgiva o Torvizcón. Incluso cruzando el Guadalfeo y ascendiendo se llega hasta el río Trevélez pudiendo llegar hasta Mecina Fondales.

También en verano, te puedes bañar en las aguas del propio río Guadalfeo. Este río tan alpujarreño se abre paso entre cañaverales y alamedas a escasos metros de las casas de Puerto de Juviley. También puedes hacerlo en los llamados “Baños de la Marrana”, un pequeño nacimiento de agua marcado con un pequeño balate del que sale el agua y que se sitúa junto al río tras pasar un pequeño puente de madera.

RINCONES DE PUERTO DE JUVILEY

Como decimos, Puerto de Juviley sigue conservando su singularidad tipica alpujarreña. Terraos de launa con aleros de pizarra, casas de fachadas blanqueadas de cal, tinaos, hornos en las calles, etc. Signo de su importante pasado, además de la posada mencionada poseía al menos un par de molinos, uno de los cuales se conserva y sirve en la actualidad de vivienda.

Este lugar posee, a nuestro entender, uno de los rincones con más encanto toda la Alpujarra. Se trata de un tinao donde la tranquilidad se respira por todos lados, posee una energía especial. Tiene la peculiaridad de tener la boca del horno hacia el propio tinao. Esto junto a la decoración con macetas, una puerta pintada de azul grisáceo y el blanco de las paredes y techos le dan una belleza especial.

Tinao Puerto de Juviley

La mencionada venta o posada, que antaño dio cobijo a numerosos viajeros, es un típico caserón de grandes muros. Posee grandes arcos que sujetan la planta superior. Hoy en día sigue haciendo la función de alojar viajeros. Actualmente se ha convertido de mano se su propietaria Cathy en un alojamiento rural.

A pesar de que no aparecerá dentro de los destinos más turísticos de la Alpujarra, nosotros siempre recomendamos visitar Puerto de Juviley. Un lugar encantador y escondido.

FOTOS DE PUERTO DE JUVILEY

¡VEN A DISFRUTAR DE PUERTO DE JUVILEY!

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